«El frío de la nieve y el calor de la furia», por Luli DELGADO

Por Luli DELGADO, para SudAméricaHoy

Se sabía que Filomena andaba por ahí y que Trump se negaba a admitir el triunfo de Biden. Lo que no sabíamos es que ambas cosas se convertirían en calamidades públicas y cuidado si no irreparables.

Sin tener mucha idea de lo que se les venía encima, a los españoles les ha tocado palear nieve, y a los americanos experimentar en suelo y carne propia lo que quiere decir tentativa de golpe de estado.

No es que sea la primera vez que estas cosas pasan, lo curioso es que hayan ocurrido en los lugares menos pensados.

Me escribe una amiga norte americana preguntándome si me termino de creer lo que pasó en el Capitolio. Yo opté por seguirle la corriente, pero como latinoamericana una tentativa de golpe sí sabemos hasta la náusea lo que quiere decir, e infelizmente sí nos lo hemos tenido que creer.

Los españoles, por su parte, salieron encantados a compartir fotos y videos de la nieve, de los niños jugando en el frío, en fin, de una realidad poco conocida para ellos. No me imagino a un noruego o a un finlandés tan entusiasmado por las bajas temperaturas.

Y resulta que las vías de acceso se bloquearon, buena parte de España está en alerta roja y hasta los patos del Parque El Retiro se han tenido que conformar con agua congelada.

Conclusión: ni los españoles saben lo que es ser nórdicos, ni los Estados Unidos disputarse el resultado de unas elecciones a lo “banana Republic”, como lo etiquetó Bush.

Ahora nos resta saber en qué van a parar ambos episodios. Todo lleva a creer que Filomena seguirá su camino y el invierno volverá su ritmo usual, pero más difícil de prever es cómo la democracia por excelencia va a reaccionar a un trago amargo que no conocía.

Amanecerá y veremos…